Buenos días a todos:
La semana pasada gracias al I Concurso Internacional de Composición del Auditorio, tuve de nuevo el gran privilegio de poder colaborar con la Orquesta Nacional de España (ONE). El motivo fue que dos de las obras finalistas del concurso incluían el acordeón en la plantilla orquestal.
El joven director Nacho de Paz a lo largo de todos los ensayos mostró desde el principio su gran compromiso con las obras finalistas y con la música escrita. No dejó ni un solo detalle al azar, además supo ver en todo momento la intención musical en los muy diversos lenguajes que estaban escritas las cuatro obras. Su manera concisa de trabajar aligeró mucho el gran reto al que se enfrentaba.
Las dos obras que incluían el acordeón fueron Of the thee I sing, de S. Lienenkämper, Alemania (1963) y Cimes, de E. Vadillo, España (1973). Las dos fueron premiadas, 1ºy 3º premio respectivamente. Esto es muy significativo.
Me parece más que interesante la labor que todos y cada uno de los acordeonistas hacemos en todas las partes del mundo porque sin ella ni Stefan ni Eneko hubieran tenido la necesidad de incluir nuestro querido instrumento.
Una gran experiencia que tuve la ocasión de disfrutar tanto con la ONE, como con el Director y con los compositores.
No quisiera cerrar este post sin saludar a Angel Luís Quintana, Nerea Martín, Ana Llorens, Tresko, Mariana, Gerardo López Laguna y Pedro Karasiuk. A muchos de ellos me dio alegría verlos a otros tuve el placer de conocerlos.